La función de las ONG´S
Por Federico Tobar
Durante su vista a los Estados Unidos,
Alexis de Tocqueville se maravilló con la enorme cantidad
de asociaciones -obras benéficas, grupos corales, grupos
eclesiales de estudio, clubes de lectores, etc.- de aquel país.
Para el Filosofo Francés estas instituciones intermedias
tenían un impacto muy saludable en la sociedad, convirtiendo
a individuos egoístas en ciudadanos solidarios. Recientemente,
otro extranjero en el país del norte, Francis Fukuyama,
retomó la línea de Tocqueville. El asociacionismo
no solo es bueno para la política, asegura en su libro
Trust: the Social Virtues and the Creation of Prosperity (Nueva
York, Free Press, 1995) sino también para la economía:
las asociaciones inculcan el hábito de trabajar en equipo
con facilidad y, por tanto, incrementan la productividad; hacen
innecesarias las reglas rígidas y los complejos contratos
legales. En pocas palabras, suavizan las fricciones del capitalismo.
Aún los embanderados del neoliberalismo comienzan a reconocer
la impotencia del mercado para resolver los problemas de las personas
y mejorar su calidad de vida. Comienza a debatirse la necesidad
de un capitalismo social que implica la producción solidaria
y el consumo consciente eludiendo la tendencia general a la comoditización
de las mercancías (que masifica el consumo y elitiza el
empleo). En otros términos, se impone en el debate la noción
de que no es ni del Estado ni del mercado que surgirán
las nuevas soluciones necesarias para los problemas sociales generados
por lo que se ha denominado "tercera ola" de la producción.
En este contexto la sociedad civil deja de ser una amenaza al
mercado debiendo ser dominada por el Estado, para convertirse
en una aliada de ambos y en los finales del siglo el hombre malo
de Hobbes y Locke ("lobo para el hombre") parece transformarse
en el "buen salvaje" de Rousseau.
El análisis sociológico
de los desempleados crónicos en Europa permitió
identificar un factor común en esos nuevos marginales.
Al reconstruir sus biografías se puede percibir la "crónica
de una exclusión anunciada" cuando se encuentra que
estas personas se fueron descapitalizando progresivamente. Pero
la pérdida de patrimonio que determinó su definitiva
exclusión no fue la del capital financiero ni tecnológico
sino la pérdida del capital social y cultural. Estas categorías
acuñadas por Pierre Bourdieu parecerían constituir
la principal función de producción de las ONG´s.
En América Latina hay más de 400.000 ONG´s,
solo Brasil tiene 100.000, y Chile 27.000, en nuestro país
se multiplican a diario. En Inglaterra hay más de 275.000
instituciones de este tipo y su movimiento de fondos equivale
al 5% del PBI. En Estados Unidos las ONG´s recaudan anualmente
más de 100.000 millones de dólares, y los más
destacable es que solo el 6% del dinero proviene de las empresas.
Pero la importancia creciente de las instituciones intermedias
no radica en su peso económico sino en su eficacia para
desempeñar funciones de integración social (de los
actores a la sociedad y al mercado) y de articulación entre
grupos y sectores. Funciones en extinción que comenzaron
a quedar huérfanas de responsables y tutores que quisieran
asumirlas a partir del momento en que Estado y mercado comenzaron
a ponerse de acuerdo.
Las entidades intermedias constituyen lo que se ha denominado
tercer sector (el primero y el segundo son Estado y mercado).
Ante algunos ojos constituirían la "sociedad civil
deseable". En otros términos, podría sospecharse
que lo pretendido por el primero y el segundo sector no es sociedad
civil sino civismo, aquello que los romanos llamaban civitas;
que también se puede traducir como solidaridad, sacrificio
por la comunidad, ciudadanía e, incluso, nobleza. La solidaridad
aparece como una condición necesaria para la acumulación
del capital social
Las entidades intermedias representarían lo opuesto al
snobismo (snob, del latin sine nobili -sin nobleza) producen algo
que estado y mercado desean pero no quieren costear: externalidades
positivas. Es por este motivo que los liberales ya no ven en ellas
la amenaza del facismo sino instituciones democratizadoras.
La contribución de las ONG´s
en la consolidación de la democracia es relativa. Las asociaciones
analizadas por Tocqueville podrían ser funcionales a la
democracia americana pero sería ingenuo considerar que
el tercer sector solo está compuesto por rotarios, clubes
de leones y delegaciones de la Cruz Roja o de Cáritas.
De hecho, también la mafia constituye una ONG. Las ONG´s
aumentan la eficacia de la sociedad pero no corrigen sus valores.
Si la sociedad es autoritaria el asociativismo poco podrá
hacer para mejorarla.
