*Artículo publicado el
día 19-02-03 en el diario Comercio y Justicia de la Provincia
de Córdoba
Establecer una moderación, una equidad entre las mujeres
del país es lo que realmente debe interpretarse a través
del plan presentado por la Ley de Salud Sexual y Procreación
Responsable. Permitir que las mujeres de nuestro país tengan
la posibilidad y el derecho de elegir un método anticonceptivo.
No solo se trata de proteger la vida de mujeres o de prevenir
abortos, se trata de que no se discrimine a quien no tiene los
recursos o la información, establecer un equilibrio en
la balanza de las diferencias sociales y monetarias. Que quienes
carecen de información, la puedan obtener a través
de los profesionales de la salud, que quienes no cuentan con los
recursos para comprar los anticonceptivos tengan la opción
de obtenerlos en forma gratuita.
Por eso lo que necesariamente se debe tener en cuenta es que si
existen este tipo de acciones legales interrumpiendo la ejecución
de la Ley, principalmente serán desprotegidas aquellas
mujeres que no puedan acceder al control que preservara su salud,
que prevendrá un futuro aborto que puede poner en riesgo
su vida.
Defendemos el derecho de las mujeres, el derecho a elegir y prevenir
futuros riesgos, apoyamos la decisión de equilibrar la
participación sin tener en cuenta a que rango social pertenezca
cada una. Se trata de ser imparcial, de que a la hora del reparto
los beneficios serán justos, sin importar que lugar ocupe
en la sociedad, sin tener en cuenta cuales son sus ingresos.
Pensando que todos tenemos el mismo derecho, estabilizando las
partes y dejando entrar a quienes no tienen acceso a la información,
a la protección y a la vida.
RUBEN ANGEL PUPPO
Vicepresidente Fundación ISALUD
